La
vida es estresante, complicada, compleja y por mala suerte vivo situaciones
tristes y destructivas para mi bienestar mental, no por eso dejo
de sonreír. Tengo demasiadas razones para no sonreír, de verdad las
tengo. Poder sonreír aunque este destruido es una forma de decir:"NO
ME PODRÁN TUMBAR FÁCILMENTE", es una forma de
demostrar que no hay que bajar los brazos. Ademas, quien sabe... tal vez
alguien puede enamorarse de tu sonrisa, no hay que dejar de sonreír. Tu
sonrisa puede alegrar a alguien, por eso nunca hay que dejar de sonreír...
claro hay miles de razones posibles.
Para mi, sonreír es no darse por vencido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario